Guía de adaptación: los primeros 7 días con la manta refrigerante
Algunos se tiran encima apenas la ven. Otros necesitan unos días. Con esta guía le hacés el camino más fácil.
Los perros y los gatos son animales de costumbre: desconfían de lo nuevo, sobre todo si tiene otra textura o un ruidito al pisarlo. No es que no les guste la manta, es que todavía no es su lugar. Esta guía está pensada para que lo sea. Y si después de las 30 noches no la adopta, te devolvemos el dinero.
Antes de empezar: dónde ponerla
- En el lugar que ya eligió para el calor. Si se tira en el piso del baño, en la baldosa del pasillo o (en el caso de los gatos) en la bacha o la bañera, poné la manta ahí. No le pidas que cambie de lugar y de superficie al mismo tiempo.
- A la sombra. El sol directo calienta el gel y le saca efecto.
- Sobre piso firme. Lisa y bien estirada, sin pliegues.
Día 1: que la descubra solo
Dejala en su lugar y no lo obligues a subirse. Dejá que la huela y la pise. Si se sube aunque sea un segundo, felicitalo con voz tranquila. Con los gatos, menos es más: no los alces para ponerlos encima.
Días 2 y 3: que huela a casa
- Pasale por encima una mantita o una remera que tenga su olor, y después sacala para que se acueste sobre la superficie fresca.
- Dejá un premio o un juguete arriba de la manta. Para los gatos funciona muy bien un poco de catnip o su snack favorito.
- Usala en la hora de más calor de la siesta, cuando más busca fresco.
Días 4 y 5: que sea el lugar de la siesta
Hacé de la manta un momento tranquilo: caricias, cepillado o su premio de la tarde, siempre ahí. Si tiene una cama habitual, podés apoyar la manta encima de la cama, así suma lo fresco sin perder su lugar de siempre.
Días 6 y 7: que la use sola
Para este momento, muchos ya la buscan por su cuenta en las horas de calor. Si todavía duda, volvé al lugar donde se tiraba antes y dejá la manta exactamente ahí.
Qué evitar
- No la metas en el freezer: no hace falta, y el frío extremo no es cómodo para tu mascota.
- No la dejes al sol ni cerca de una estufa.
- Si tu perro es muy mordedor, usala con supervisión los primeros días. El gel no es tóxico, pero ninguna manta es irrompible.
- No lo encierres ni lo ates encima: tiene que ser una elección suya.
Trucos que ayudan
- Gatos: les encantan los lugares un poco elevados y delimitados. Probá la manta arriba de un mueble bajo o dentro de una caja de cartón abierta.
- Perros ñatos o mayores: ponela cerca de donde pasás vos la tarde; buscan compañía tanto como fresco.
- Dos mascotas: suelen pelearse por el mismo lugar fresco. Una manta para cada uno termina la discusión.
¿Y si no la adopta?
Tenés la prueba de 30 noches sin riesgo: si no la usa para dormir más fresco, escribinos y te devolvemos el 100% de tu dinero.